Al iniciar una carrera de diseño nos viene a la mente nuestro examen de admisión, el primer gran Brief* de un proyecto real con el que nos encontramos como diseñadores amateurs, es quizás este Brief el último que vemos durante la carrera y no es hasta que encontramos un trabajo en una agencia de publicidad donde críticamente lo volvemos a ver. Las instituciones de Diseño debería contribuir a mejorar la calidad de enseñanza-aprendizaje en un sentido más real, ya que cuando nos enfrentamos a este trabajo surge un verdadero problema al no saber cómo resolver o justificar los pedimentos de nuestros clientes o jefes inmediatos; de igual modo estas exigencias se reflejan en un sentido injustificado al estudiante que va iniciando, injustificado en el sentido de evaluación ya que hasta el primer año debería ser más flexible en la misma, y es en este tiempo cuando aún no hemos aprendido la retórica del Diseño y sin un Brief entregado por parte del profesor no hay criterios más exactos que evaluar y al mismo tiempo no sabremos por qué tendremos una mala o una buena calificación, sin embargo, muchos de los profesores califican el diseño de un alumno en base a su experiencia y muchos otros a la estética del mismo, pero este último criterio no es mas que eso, en un sentido poco crítico sólo califica la belleza, siendo que el objetivo principal del diseño no es que éste sea bello sino el comunicar y muchas veces el profesor olvida eso.
Hoy, más que poner en práctica un nuevo sistema de evaluación, se pretende acercar al estudiante de diseño al mundo real, ya que muchos de los profesores no han tenido la práctica en una agencia de diseño verdadera, en estos casos han quedado un poco obsoletos para muchos estudiantes y muchos otros no se dan cuenta de esto, es por eso que la apatía en gran mayoría aparece; es lógico que un estudiante no exija al profesor si éste no cuenta con las herramientas necesarias para defenderse y si el maestro no dota de ellas al alumno, creo que debe existir un vínculo más cercano entre el maestro-alumno para ser del diseño un verdadero medio de comunicación.
Lo mismo sucede con nuestros clientes, hablando de un trabajo real, podemos hacer para él algo realmente estético pero sin contenido, de nada nos sirve construir un barco demasiado lujoso si de la arena no sale, lo mismo pasa al momento de presentar este proyecto sin un Brief previo a la solicitud del trabajo, ésto nos sirve más que para saber realmente qué es lo que nuestro cliente quiere, es más bien para saber qué es lo que necesita.
Tiene que existir una relación estrecha y de confianza entre el cliente y el diseñador (lo mismo aplica para el maestro-alumno). Hasta cierto modo no debería existir un modo de calificar al alumno sin la presencia de un Brief, ya que realmente no es posible determinar el nivel de diseño que su proyecto tiene sin mencionar previamente qué es lo que va a comunicar y hacia qué público va dirigido el mensaje gráfico.
MMD Jorge Oswaldo Caballero Rodríguez
Director General Icono Magazine y Jorge Caballero Advertising & Media Design
www.iconomagazine.com

Enseñar Diseño es cosa seria, como también lo es aprenderlo.

Al iniciar una carrera de diseño nos viene a la mente nuestro examen de admisión, el primer gran Brief* de un proyecto real con el que nos encontramos como diseñadores amateurs, es quizás este Brief el último que vemos durante la carrera y no es hasta que encontramos un trabajo en una agencia de publicidad donde críticamente lo volvemos a ver. Las instituciones de Diseño debería contribuir a mejorar la calidad de enseñanza-aprendizaje en un sentido más real, ya que cuando nos enfrentamos a este trabajo surge un verdadero problema al no saber cómo resolver o justificar los pedimentos de nuestros clientes o jefes inmediatos; de igual modo estas exigencias se reflejan en un sentido injustificado al estudiante que va iniciando, injustificado en el sentido de evaluación ya que hasta el primer año debería ser más flexible en la misma, y es en este tiempo cuando aún no hemos aprendido la retórica del Diseño y sin un Brief entregado por parte del profesor no hay criterios más exactos que evaluar y al mismo tiempo no sabremos por qué tendremos una mala o una buena calificación, sin embargo, muchos de los profesores califican el diseño de un alumno en base a su experiencia y muchos otros a la estética del mismo, pero este último criterio no es mas que eso, en un sentido poco crítico sólo califica la belleza, siendo que el objetivo principal del diseño no es que éste sea bello sino el comunicar y muchas veces el profesor olvida eso.

Hoy, más que poner en práctica un nuevo sistema de evaluación, se pretende acercar al estudiante de diseño al mundo real, ya que muchos de los profesores no han tenido la práctica en una agencia de diseño verdadera, en estos casos han quedado un poco obsoletos para muchos estudiantes y muchos otros no se dan cuenta de esto, es por eso que la apatía en gran mayoría aparece; es lógico que un estudiante no exija al profesor si éste no cuenta con las herramientas necesarias para defenderse y si el maestro no dota de ellas al alumno, creo que debe existir un vínculo más cercano entre el maestro-alumno para ser del diseño un verdadero medio de comunicación.

Lo mismo sucede con nuestros clientes, hablando de un trabajo real, podemos hacer para él algo realmente estético pero sin contenido, de nada nos sirve construir un barco demasiado lujoso si de la arena no sale, lo mismo pasa al momento de presentar este proyecto sin un Brief previo a la solicitud del trabajo, ésto nos sirve más que para saber realmente qué es lo que nuestro cliente quiere, es más bien para saber qué es lo que necesita.

Tiene que existir una relación estrecha y de confianza entre el cliente y el diseñador (lo mismo aplica para el maestro-alumno). Hasta cierto modo no debería existir un modo de calificar al alumno sin la presencia de un Brief, ya que realmente no es posible determinar el nivel de diseño que su proyecto tiene sin mencionar previamente qué es lo que va a comunicar y hacia qué público va dirigido el mensaje gráfico.

MMD Jorge Oswaldo Caballero Rodríguez

Director General Icono Magazine y Jorge Caballero Advertising & Media Design

www.iconomagazine.com

Teaching design is serious business and so is learning it.

When you start a design career that comes to mind our entrance exam, the first big Brief * on a real project with which we as designers amateurs, this Brief is perhaps the last we see during the race and it is not until find a job at an advertising agency where he critically reconvene.Design institutions should help to improve the quality of teaching and learning in a real sense, because when we face this work emerges a problem of not knowing how to solve or explain the motions of our clients or immediate supervisors, the same how these requirements are reflected in a sense unfair to the student who is starting, unjustified in the sense of evaluation as to the first year should be more flexible in it, and this is the time when we have not yet learned the rhetoric of Design and without a Brief presented by the teacher no more precise criteria to be evaluated while we will not know why we have a bad or good rating, however, many teachers qualify the design of a student based on their experience and many others to the aesthetics of it, but the latter criterion is more than that, in an uncritical sense only describes the beauty and is the main objective of design is that it is not beautiful, but the report and often the teacher forgets that.

Today, more than implement a new evaluation system, the student is to bring design to the real world, since many teachers have not had practice in a real design agency in these cases have become a little outdated for many students and many do not realize this is why the vast majority apathy appears, it is logical that a student does not require the teacher if he does not have the necessary tools to defend themselves and if the teacher gives the these students, I think there should be a closer link between teacher-student design for a true medium.

The same applies to our customers, talking about a real job, we can do for him something really aesthetic, but without content, nothing helps us build a boat too luxurious if the sand does not come out, so is the time of this project without Brief one prior to the application of labor, this is used only to really know what our customer wants, it’s good to know what you need.

There must be a close and trusting relationship between client and designer (the same applies to the teacher-student). To some extent there should be a way to qualify the student without the presence of a Brief, as it really is not possible to determine the level of design that your project has not previously mention what is going to communicate and to what audience is addressedgraphic message.

MMD Jorge Oswaldo Caballero Rodríguez
General Director of Icono Magazine

Jorge Caballero Advertising & Media Design
www.iconomagazine.com